El cabello rizado de la mujer se caracteriza por tener una estructura única que nace de un folículo piloso curvo o elíptico y una distribución asimétrica de la queratina y los puentes de disulfuro, lo que resulta en su forma de espiral o tirabuzó.
ESTRUCTURA:
- Forma del folículo piloso: A diferencia del cabello liso, que crece de un folículo redondo y recto, el cabello rizado emerge de un folículo en forma de «S» o curvado. Cuanto más pronunciada sea la curvatura del folículo, más rizado será el cabello.
- Distribución de la queratina: La queratina, la proteína principal del cabello, se distribuye de manera desigual a lo largo de la fibra capilar rizada. Esta asimetría en la producción de proteínas hace que el cabello se doble y forme rizos.
- Puentes de disulfuro: Son enlaces químicos dentro de la estructura interna del cabello que le dan forma y cuerpo. En el cabello rizado, estos puentes se forman entre regiones que se sitúan en diferentes niveles, lo que provoca que la hebra se enrosque sobre sí misma.
- Forma de la fibra capilar: El tallo del cabello rizado es ovalado o elíptico en su sección transversal, en contraste con la forma redonda del cabello liso. Esta forma elíptica es fundamental para la formación de la espiral.
- Porosidad y sequedad: Debido a su forma en espiral, los aceites naturales del cuero cabelludo (sebo) tienen dificultades para descender por el tallo del cabello y llegar a las puntas. Esto hace que el cabello rizado sea naturalmente más seco y, a menudo, más poroso y propenso al frizz, la rotura y los enredos, requiriendo una hidratación constante.