“Amar, servir y celebrar la vida…
porque el amor es eterno cuando se comparte.”
Querido lector:
Hoy abro las puertas de mi mundo para que conozcas quién soy, no solo con palabras, sino con el latido de mi corazón. Soy una mujer soñadora, con alma que guarda la inocencia de una niña traviesa que nunca dejó de creer en la magia. Mi vida es un viaje lleno de colores, risas y aprendizajes, donde la familia es mi mayor tesoro.
Soy madre de dos mujeres hermosas que son mi orgullo y esposa de un hombre que es mucho más que mi compañero: es mi amigo, mi cómplice, mi refugio. Juntos hemos crecido desde la juventud, aprendiendo que el amor verdadero no se mide en años, sino en momentos compartidos, en miradas que hablan sin palabras y en la certeza de que somos un equipo para toda la vida.
El amor, servicio y la ayuda al projimo es lo mio, tender la mano, ser luz en la vida de otros como muchos lo han sido para mi en mis momentos duros. Por eso participo en organizaciones como voluntaria junto a mi familia, porque creemos que la felicidad se multiplica cuando se comparte. Mi fe en Cristo es mi roca, mi guía y mi esperanza. Soy cristiana y vivo cada día con gratitud, confiando en que todo lo que soy y todo lo que tengo proviene de Él.
Amo la naturaleza y cada instante en contacto con ella me recuerda que la creación es un regalo divino. Disfruto caminar, montar bicicleta, practicar fitness… el movimiento es vida, y compartirlo con mi marido lo convierte en alegría. Me encantan las celebraciones: cumpleaños, Navidad, Pascua, Día de los Enamorados, Halloween todooooo… cada fecha especial es una oportunidad para llenar el hogar de risas, colores y recuerdos.
Soy amantes de las aventuras por el mundo, y congenio estupendamente con mi Dany para coleccionar experiencias significativas para ambos, nos encanta descubrir nuevos destinos, conocer culturas distintas a la nuestra, aprender de sus costumbres, saborear sus platos típicos y sumergirnos en experiencias que enriquecen el alma. Cada viaje es una oportunidad para crecer, abrir la mente y valorar la diversidad que hace único a nuestro planeta.
Como decía nuestra abuela:
“La vida es un soplo y quien no lo aprovecha es un loco.”
Esa frase nos inspira a vivir intensamente, a no dejar pasar las oportunidades y a disfrutar cada instante como un regalo.
La vida familiar es mi mayor herencia, mi razón y mi pasión. Amo profundamente a los míos y creo que el amor es la fuerza que transforma el mundo.
Gracias por estar aquí y permitirme compartir un pedacito de mi historia contigo. Que esta página sea un espacio donde encuentres inspiración, alegría y la certeza de que la vida, cuando se vive con amor, es un regalo infinito.
Con cariño,
Natalia Yubero